
Ya sé que pensabais que os tenía abandonados, pero como os comenté anteriormente no me da la vida para tener entretenidos todo el día a mis padres y ocuparme además de mis obligaciones ¡Porque anda que no son dependientes! Ahora que ya comienzo a tener movilidad autónoma parece que voy con coche escoba todo el día y uno de ellos persiguiéndome de manera continua a todo momento. No sé si son padres o remolques lo que tengo.
Pero voy con lo mío. ¡Qué angustia! Poco a poco se va acercando la fecha y los nervios se me salen hasta por los dodotis. Entiendo que a los demás no les pase lo mismo, pero claro, es mi primera boda y, además, la de mis padres. ¡No todo el mundo puede presumir de semejantes privilegios!
Y según pasan los días no hago más que pensar en que habrá que vestirse para la ocasión. Luciré orgullosa mis cardenales y moratones en las piernas, eso seguro, y trataré de disimular como buenamente pueda el paquetón que aún cargo entre mis muslos; pero para el resto del cuerpo no tengo ni idea qué ponerme. Andan mis padres, hermanos y abuelos debatiendo mi vestuario para el día, ingenuos ellos que ignoran que seré yo, como siempre, quien decida al respecto. Eso sí, deberé, al igual que todos vosotros, respetar las normas que para tal fin se impongan, lo que las modernas llamamos dress code.
¿Dress code? ¿Qué **** es eso? (mis padres sueñan con una educación exquisita para mí y no me dejan escribir palabras malsonantes)
Muy sencillo: el código de etiqueta, una norma básica para que todos vayamos igual de guapas y preciosos.
¿Y cuál es el código de etiqueta para la ocasión?
Como el abc que dentro de nada me harán aprender, en principio es sencillo: algo fresco por ser verano, y al mismo tiempo que te proteja del relente vespertino serrano; elegante como para ir de boda, pero cómodo como para salir de fiesta; cosmopolita, porque yo lo valgo, y también rural por el entorno…. Resumiendo: aquello que nos haga sentir divinos y estupendas.
Así que ya sabéis: abrid de puerta en puerta el ilusionado armario de vuestro corazón y vestid el alma con la mejor de sus galas. Eso sí, el calzado bailonguero, obligado.
¡Genial Julia! Ha quedado clarísimo.
¡¡Nos pondremos lo que queramos e iremos divinas!!!
Cardenales y costras incluidos. 😉
Me gustaMe gusta
Gracias Julia por informarnos. Seguro que no os vamos a defraudar, ni a tí ni a tus papis. Tú con lo guapa q eres seguro que vas a estar preciosa ese día tan especial. 😘
Me gustaMe gusta
Estar es no defraudar. Con eso nos vale. Besos
Me gustaMe gusta
¡Guay! Pasaré lista a los moratones en las piernas y hacemos una competi. ¡CHULIIIIIII!
Me gustaMe gusta
Julia, estamos de acuerdo iremos cómodo y bien vestidos muchos besitos de tus tíos y prima
Me gustaMe gusta
Así, así. Yo iré de reina, bueno, de princesa, que el papel de reina lo cedo ese día
Me gustaMe gusta