Vamos a ver que parece que no quedan las cosas claras. Si ya les dije yo a los novios que lo mejor era un parque y chuches mil, pero no hubo manera. Tocaba excursión y noche a bordo.
Y como es elección de ellos, pues a su cuenta corren también las cunas y camas de todos porque al fin y al cabo es su capricho trasladarnos al edén. Solo necesitan por vuestra parte la confirmación y el número de cuantos sois para poder reservar cuanto antes las habitaciones. Vosotros solo tendréis que llevar el pijama y, a la mañana siguiente, tomar el desayuno o, en su caso, el ibuprofeno quien lo necesite.
Por eso, en cuanto lo tengáis claro, contadles si venís solos o con pareja, con pequeñajos o sin ellos, para así saber si os toca cama individual, doble o redonda.
Aquí me tenéis otra vez al mando de las redes sociales para aportar luz al día D.
Mira que cargo con obligaciones y responsabilidades en esta casa: además de poner la alegría durante el día y la rumba por la noche, tengo que informaros de cuanto acontecerá en ese fin de semana que nos encontremos todos.
Porque efectivamente, es un fin de semana con su sábado y su domingo lo que durará el festejo. Puestos a celebrarlo, que sea digno de tan ilustres invitados. A lo largo del sábado iremos llegando todos a los alojamientos que a cada uno en su momento indicaremos, para que con calma y siesta mediante estemos frescos para la fiesta.
Ya tenemos el cuándo, 3 y 4 de agosto. ¿Y el dónde? Porque quien piense que se va a celebrar en Madrid es que no conoce a mis papis. Los muy pillos, no sé si por huir de los paparazzi o del calor han decidido que el lugar elegido sea Campillo de Ranas, pueblo de la sierra norte de Guadalajara. Un sitio precioso, serrano como nosotros, enclavado en el corazón de la arquitectura tradicional negra de esta zona, pueblos recios de pizarra y piedra, duras construcciones preparadas para albergar la más romántica de las declaraciones.
Hasta aquí pretenden llevarnos. Y claro, cuando quienes no lo conozcáis encontréis el camino para llegar a tan mágico lugar comprenderéis la razón por la que nos quedamos todos a dormir esa noche: sin sol que nos alumbre no es posible escapar del país de las maravillas.
Por este motivo quieren los novios, mi mami y papi, que vayáis confirmando quienes y cuántos acudiréis a celebrarlo con ellos. Necesitan conocer números y distribuir habitaciones no sea que al final alguno se quede sin cama y tengan que compartir su lecho nupcial (para eso ya estoy yo, aunque temo que tienen otros planes para mí).
Así que, porfa, en los comentarios de este blog, a través de whatsapp, teléfono, correo electrónico, tam-tam, en persona, burofax o mensajería, hacedles llegar vuestro incontenible deseo de asistir y compartir con ellos fecha tan señalada.